Xataka Home
Contenidos contratados por la marca que se menciona

+info

Como para tantas otras cosas extrañas e incluso ajenas en el resto de Europa, los suecos tienen una palabra para describir su amor por salir al exterior y gozar del aire librefriluftsliv. Es un término que hunde sus raíces en el siglo XIX, cuando, tal y como relata la BBC, el poeta Henrik Ibsen lo acuñó para describir esa pulsión por disfrutar de la montaña.

Aunque siendo correctos, este es un concepto que se aplica en toda la región nórdica, desde Dinamarca a Finlandia. Ibsen, de hecho, era noruego. La cultura del deporte o simplemente de la vida en la naturaleza forma parte indeleble del carácter nacional de estos países siendo tal vez aún más marcada en el caso finlandés, que en pleno siglo XXI mantiene una cierta esencia agreste e incluso fronteriza.

¿Pero cómo es posible disfrutar del aire libre con unos inviernos decididamente gélidos y en unas regiones donde las horas de luz solar se pueden llegar a contar con los dedos de una mano? La respuesta es simple: organizando la vida de forma totalmente disciplinada. Y cuando es necesario, recurriendo a la tecnología. En España, y en general en todo el Mediterráneo, a pesar de que los inviernos son mucho más breves y llevaderos, la tecnología también facilita vivirlos al máximo fuera de casa.

Empezar el verano con el fin de las nieves

En efecto, aunque valoramos el encanto de la estación, añoramos enseguida las deliciosas veladas nocturnas outdoor del verano e incluso la primavera y el otoño. Tener un clima relativamente benigno en comparación con los países nórdicos ha moldeado un carácter que aprecia especialmente la vida en la calle, lo que no es siempre fácil de practicar cuando la temperatura exterior es de un solo dígito.

Eso sí, en cuanto empieza a subir por encima de los 8 ºC, no faltan los valientes que recolocan sus muebles de exterior y aprovechan al máximo esa expansión al aire libre de su hogar. Y, con un buen sistema de iluminación exterior, prolongar el tiempo fuera de las cuatro paredes de casa haciendo vida nocturna en el jardín, porche o terraza es aún más tentador. Aquí es donde irrumpen la domótica y las tecnologías de iluminación inteligente como el sistema Philips Hue.

Gracias a esta tecnología, es posible controlar el funcionamiento de las luces del hogar de forma remota. Podemos interactuar con ellas mediante asistentes de voz o simplemente usando una aplicación para el móvil. Esto es doblemente práctico por nuestras latitudes, donde no existe el concepto de friluftslivpero nos gusta echar el cuerpo al aire como al que más.

De este modo, podemos configurar la iluminación desde el teléfono móvil igual que hacemos con la calefacción si tenemos un termostato inteligente (otro apartado domótico con fuerte presencia en los países nórdicos por motivos obvios). También activar y desactivar las luces mientras dormimos o cuando estamos fuera de casa, y crear rutinas.

Por ejemplo, a través de las recetas IFTTT, tenemos la oportunidad de programar las bombillas para que se regulen automáticamente con la puesta de sol, graduando su intensidad, temperatura de color y tonalidad según nuestras preferencias.

Distintos ambientes sin complejas instalaciones

La combinación de dispositivos inteligentes en un ecosistema conectado dispara las posibilidades que se nos presentan para crear diferentes atmósferas en las zonas exteriores de nuestra casa, aprovechar todos esos rincones infrautilizados en invierno y, cómo no, ser más eficientes. Podemos empezar con un kit de iluminación básico para ir creciendo en torno a él.

Apoyándonos en sensores de movimiento y luz diurna junto a una app que nos permita programar acciones y gestionarlo todo, la personalización de zonas y creación de ambientes son muy sencillas. La compatibilidad en este punto es clave para que los dispositivos conectados se entiendan automáticamente y empiecen a trabajar sin dificultades. Cuanta más amplia sea, mejor. En el caso de Philips Hue, es compatible con Logitech Harmony, XFINITY Home, Samsung SmartThings, Apple HomeKit, el asistente de Google, Amazon Alexa e IFTT, entre otros.

A partir de ahí, solo hay que echarle imaginación. Si tienes la suerte de contar con una vivienda unifamiliar, recibe a tus invitados con una experiencia sorprendente de luces a todo color que se encenderán en cuanto detecten su presencia. Concédete un tiempo para respirar aire puro escuchando música en tu rincón de la terraza preferido mientras la iluminación de esa zona acompaña a la melodía. Disfruta de una larga tarde de sábado en el porche sin interrupciones porque esté oscureciendo.

Algunos trucos que alegran la vida

Desde luego, crear entornos diferenciados en el exterior de una vivienda unifamiliar es otra forma de incitar a hacer vida nocturna al aire libre. El uso de tiras LED resistentes a la humedad permite acotar zonas, mientras que las recetas IFTTT posibilitan dar color a un espacio determinado en una hora concreta o el encendido automático de las luces cuando regreses del trabajo.

También es posible crear entornos más acogedores en el exterior usando pequeños trucos. Una pérgola como elemento de difusión puede extender sobre una mayor superficie la calidez visual de un aplique de exterior. Asimismo, las piezas móviles de iluminación inteligente nos darán flexibilidad en la iluminación selectiva.

Sea como fuere, la idea es lograr que nos encontremos tan cómodos fuera de casa como dentro. Aunque nuestro vecino no sea un alce ni tengamos en mente varearnos en una sauna. Una taza de chocolate caliente y un buen libro pueden ser una excelente compañía. Tanto como una visita imprevista.